No puedo terminar de ordenar mis ideas con respecto a lo que siento, es algo que rebasa más allá de mis allases, lo vivo y no lo puedo creer.
Nunca en mis más locas pesadillas me imagine estar viviendo una sicosis colectiva en mi ciudad, ella en la que no pasaba "nada" de lo más común, al fin y al cabo es un pueblo que se le hizo chico el territorio, así que va que pinta para ser una ciudad desgarbada, pero ese no es el punto; el punto es, ese Homo-Mieditis esta sofocando la tranquilidad que por mucho habíamos disfrutado en nuestra pequeña ciudad y que hasta que nos abandona nos damos cuenta de ella.
Ahora en vez de checar el canal del tiempo, se tiene que checar el sitio en dónde informan los eventos más escabrosos que están sucediendo gracias a la tecnología y que no nos dicen por otros medios. Que si esta tranquilo el centro? que si va a haber rutas de transporte?, que mejor no vayas a trabajar, etc.
Nos a agarrado de sorpresa, que no sabemos como reaccionar, una cosa es verlo en películas, otra en las noticias de lugares ajenos a uno, pero es muy distinto vivirla en carne propia.
Hoy por ejemplo; nos corrieron de un lugar al que íbamos, porque había comenzado el desorden, porque había conocimiento de causa, porque era más seguro. Espero que esto no sean espejismos que nos deslumbren y nos hagan perder la dirección de las señales reales, las señales verdaderas y que no nos dejemos guíar por ese sentido ya a estas alturas viciado de la vista y del oído; que lo hagamos con el corazón y con el espíritu y que nos dirijamos al sentido de todo, al verdadero, al grande, al que no hay imposibles, al que nos da la verdadera paz y seguridad.
Aprendamos de Daniel, y busquemos en sus memorias. Que nuestras lágrimas limpien la suciedad de nuestra ciudad.
martes, 6 de abril de 2010
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
